RUTAS
NATURALES
SUMARIO:
COSTA CÁLIDA. Águilas, un alarde de rarezas de paisaje, flora y fauna. (Publicado el 29 de junio de 1997 en El País Semanal)
LA SIERRA DE ALMENARA. Valorar otros aspectos en una zona costera. (Publicado el 23 de febrero de 1997 en El País Semanal)
CABO COPE. Un rincón casi salvaje del litoral murciano. (Publicado el 22 de septiembre de 1996 en El Pais Semanal)
LA SIERRA DEL CANTAR. "Paris-Dakar" en BTT. (Publicado en Mountain Bike, BTT Magazine en marzo de 1995)
CUATRO CALAS. Un paraíso geológico.
COSTA CÁLIDA DE MURCIA.
Águilas, un alarde de rarezas de paisaje, flora y fauna.
La villa de Águilas ofrece valiosas posibilidades para el turismo rural y de naturaleza, ya que conserva paisajes únicos en los que sobrevive una flora y fauna inesperadas. Salvo las zonas dedicadas a la agricultura intensiva, el resto del municipio atesora enclaves de gran valor ambiental. Su flora, de carácter ibero-africano, se encuentra adaptada a las condiciones extremas que impone el clima subdesértico. Son plantas ralas, herbáceas o arbustivas, que dan soporte a pequeñas poblaciones de tortuga mora y erizo moruno, dos valiosas joyas de la fauna ibérica.
Desde Águilas se puede recorrer toda la costa en barco de vela observando paiños comunes, gaviotas patiamarillas e incluso gaviotas de Audouin, o entre la fauna marina la rara tortuga boba, que en ocasiones alcanza estas latitudes. En los fondos marinos prospera una vegetación de algas calcáreas y animales con aspecto de planta como las gorgonias. Esta accidentada costa rebosa de pequeñas cuevas y oquedades, como la cueva de la Virgen o las que hay en las inmediaciones de la isla del fraile.
Un recorrido alternativo por la costa se realiza desde Calarreona. Por su orilla, y tras rebasar el camping, se atraviesa una sucesión de pequeñas ensenadas y se asciende hasta lo alto de los acantilados, desde donde se divisa el panorama de Cuatro Calas. Tras descender hasta la siguiente cala llegamos al espectacular cabo de Calacerrada, que se adentra en el mar oponiendo sus oscuras pizarras a las doradas areniscas que lo rodean. Desde su cima se aprecian las cuevas construidas en la roca al pie mismo del mar. Más adelante se entra en la provincia de Almería por su tropical playa de Las Palmeras, con interesantes formaciones botánicas, para ascender de nuevo hasta el cerro de Terreros, al pie de la población del mismo nombre.
Texto: Francisco Martín.
LA SIERRA DE ALMENARA. Valorar otros aspectos en una zona costera.
Cerca del límite entre Murcia y Almería,
como escenario de fondo al mar de plástico de los pujantes cultivos intensivos de
tomate y lechuga de la llanura costera de Águilas, se alza bruscamente la sierra
de Almenara, que todavía conserva un paisaje tradicional auténtico, así como insólitos
bosques en sus umbrías. Al Norte encontramos la huerta de Lorca en el valle del
Guadalentín. Por sus valores naturales y etnológicos, esta amplia sierra es merecedora
de protección. Destaca, sobre todos sus valores naturales, la presencia de la tortuga
mora, reptil amenazado que sólo se encuentra entre Mazarrón, Lorca y Águilas. Para
recorrer la sierra por primera vez y llevarse una visión de conjunto, proponemos
una ruta general de unos 45 kilómetros perfectamente realizable en bicicleta o en
coche. Febrero es una época idónea para realizarla por ser la época plena y fugaz
de primavera, con la floración de muchas plantas anuales.
Texto: Emilio Blanco Castro Dibujo: Cristobal Blanco.
El recorrido
Iniciaremos el recorrido en el cruce de las carreteras de Lorca, Águilas y Mazarrón. Aquí, primera parada: Tébar, castillo en ruinas con restos arqueológicos. A cuatro kilómetros, la Torre de Chuecos. En dirección a Mazarrón, el paisaje se vuelve variado con densos matorrales, barrancos y ramblas. En El Ramonete, contemplar su rambla, que es de libro. Después, desviarse a la izquierda hacia Morata, se pasa por Pastrana y Ugéjar. Antes de salir otra vez a la carretera de Mazarrón se llega a Campico de los Lirías y al Romeral de Chuecos, un pinar desde donde se accede al cortijo de Chuecos, un ejemplo de lo que era la cultura del agua.
Datos prácticos
Situación: en el extremo suroeste de Murcia.
Cómo llegar: desde Lorca, por la comarcal 3211 o desde la nacional 332, que une Águilas con Mazarrón. Hay línea de autobús desde Águilas, Lorca o Mazarrón.
Punto de partida y de llegada: Tébar (Águilas)
Distancia / altitud media: 45 kilómetros / 500-700 metros.
Valores naturales:
Flora: pinares de pinus halepensis, matorral mediterráneo, frutales y algarrobos centenarios dispersos. Endemismos y mucha flora herbácea de interés, chumberillo de lobo (caralluma europea), rabogatos (sideritis toetens, sideritis ibanyezii), lafuentea rotundífolía, teucrium lanuginosum.
Fauna: tortuga mora, alcotán, águila perdicera, águila real, perdiz, conejo, erizo... Insectos raros.
Valores antrópicos: castillos árabes, cuevas, restos arqueológicos, cortijos o caseríos tradicionales, ermita de Morata, iglesia de Campico López, molino-noria y hornos árabes.
Comer y dormir: ventas para comer en Morata o en Campico López. Todas las posibilidades en Lorca, Mazarrón o Águilas.
Mapas / libros: hojas 975, 976 y 997 del Servicio Geográfico del Ejército. Mapa geológico y minero de España, hoja 975. AZARBE. Plan Especial de Protección de la sierra de Almenara. Agradecimiento a Francisco López de Haro.
CABO COPE. Un rincón casi salvaje del litoral murciano.
Visto desde la playa de Calabardina,
el baluarte rocoso de Cabo Cope tiene la silueta de un dragón que se hubiera echado
a dormir en la orilla del mar, con una larga cresta que le recorre el dorso, la
pata delantera bien dibujada, el cuello extendido, la cabeza entre las olas e incluso
un cuernecillo prominente en el hocico. Este rincón casi salvaje del litoral murciano
se libró de que le endosaran una central nuclear en 1974 y hoy se resiste con uñas
y dientes a que la especulación urbanística sobrepase los límites de Calabardina.
No obstante, hace tiempo que se levantaron varios chales ilegales en las dunas fósiles
de la costa norte, en dirección al Lomo de Bas y Calnegre. Afortunadamente, el Gobierno
murciano ha englobado todo este sector costero en el reciente parque regional de
Cabo Cope-Puntas de Calnegre, con lo que se gestionará como espacio protegido. Los
ecologistas locales que hace veinte años se opusieron a la central nuclear, encabezados
por Pedro Costa Morata y el actor Paco Rabal, ven ahora cómo sus argumentos siguen
teniendo peso. Ante los nuevos aires que soplan, el Ayuntamiento de Águilas, de
quien depende Calabardina, ha trazado un pequeño sendero guiado por Cabo Cope que
permite recorrer el flanco norte. Arranca al pie de la vieja torre de Cope, una
atalaya de vigilancia costera erigida en el siglo XVI y hoy restaurada, pasa junto
a las ruinas de una ermita, roza lo poco que queda de una muralla y alcanza los
últimos vestigios de un poblado de la Edad del Bronce en el cerro de Las Cabritas.
Desde allí, como no es posible rodear por completo el cabo, se puede bajar hasta
la orilla del mar, asomarse a los acantilados o regresar a la torre para recorrer
el tramo de las dunas fósiles, envilecido por las basuras.
Texto: Rafael Serra Naranjo Dibujo: Cristóbal Blanco.
El recorrido
Con la torre de Cope como eje y punto de partida, el recorrido se divide en dos ramales que parten en direcciones opuestas. Uno asciende por las laderas de Cabo Cope y sigue un sendero bien marcado, mientras que el otro discurre paralelo a la costa, sin camino, entre las dunas fósiles.
Datos prácticos
Situación: en el extremo sur de la región de Murcia.
Protección existente: Parque regional.
Cómo llegar: desde Murcia y Almería, por la autopista del Mediterráneo hasta llegar a Lorca o a Puerto Lumbreras, donde hay desvíos a la localidad de Águilas, y desde allí a Calabardina y Cabo Cope. Hay autobuses desde Águilas, pero solamente durante los meses de verano.
Punto de partida y de llegada: torre de Cope (siglo XVI).
Distancia / altitud: 7 kilómetros (ida y vuelta) / 0-100 metros.
Valores naturales: vegetación mediterránea adaptada a los terrenos áridos, con sabina negral, cornicabra, rascamoños, espinos y espartos (fuertes rnultas por recoger especies protegidas); aves del matorral (curruca zarcera y cabecinegra) y marinas (gaviota patiamarilla, pardela pichoneta); paleodunas.
Comer y dormir: hotel El Paraíso y restaurante Calabardina (paellas, arroz caldoso, pescados y mariscos); amplia oferta en Águilas.
Mapas: hoja número 997 bis del Servicio Geográfico del Ejército.
POR SENDEROS NATURALES...
CUATRO CALAS. Un paraíso geológico.
La zona de Cuatro Calas fue declarada Paisaje Natural para preservar la belleza de este lugar, todavía salvaje, y en el que se puede disfrutar de una excursión realmente gratificante, pudiéndose admirar uno de los afloramientos volcánicos más peculiares de la Región..
Las conocidas como cuatro calas son Calarreona (rodeada de chales), La Higuerica, La Carolina y Los Cocedores; esta última contiene unos pequeños diques construidos con piedras para "cocer" el esparto (sumergirlo en agua durante días y secarlo después al sol para facilitar su manejo), lo cual constituía la primera transformación de un producto que fue la base de la economía local durante mucho tiempo. El saladar de Cañada Brusca contiene especies tan interesantes como el "Halocnemun strobilaceum". Además de la interesante vegetación litoral y la extraordinaria calidad de las playas, lo que más llama la atención de esta zona es su singular geología. Los sucesivos hundimientos y levantamientos que esta costa ha sufrido en diferentes periodos geológicos, nos permiten encontrar gran cantidad de fósiles marinos incrustados en las areniscas y conglomerados de sus promontorios. Promontorios que han sido modelados por agentes erosivos dando lugar a esculturas naturales. Incluso el hombre participó de esta "bacanal pétrea" excavando en la roca sus viviendas.

El recorrido
Iniciaremos el recorrido en la zona conocida como Casica Verde. Seguimos un sendero paralelo a la costa hasta llegar a la playa de Matalentisco. Aquí, primera parada: una barrera rocosa forma una especie de piscina natural, en la que no es difícil encontrar una garceta común que podremos observar a la sombra de un bosquecillo de "tarajes". Tras seguir nuestro camino y atravesando la playa de Calarreona y sus construcciones, llegamos a nuestro destino: aparecen por este orden La Higuerica, La Carolina, y ya en la provincia de Almería, Los Cocedores. Una vez allí, podemos optar por alargar nuestra excursión por la costa, hacia la playa de Las Palmeras, o hacia el interior; o disfrutar del paisaje de esta zona. Para volver, simplemente desharemos el camino andado.

Datos prácticos
Situación: en el extremo sur de la región de Murcia, lindando con la provincia de Almería.
Protección existente: Paisaje natural
Cómo llegar: desde Murcia y Almería, por la autopista del Mediterráneo hasta llegar a Lorca o a Puerto Lumbreras, donde hay desvíos a la localidad de Águilas.
Punto de partida y de llegada: Casica Verde (a la salida de Águilas en dirección a Vera).
Distancia / altitud: 10 kilómetros (ida y vuelta) / 0-50 metros.
Valores naturales: vegetación mediterránea adaptada a los terrenos áridos, con sabina negral, cornicabra, rascamoños, espinos y espartos (fuertes rnultas por recoger especies protegidas), Halocnemun strobilaceum; aves del matorral (curruca zarcera y cabecinegra) y marinas (gaviota patiamarilla, pardela pichoneta); fósiles, geología singular.
Valores antrópicos: Cuevas, "cocedores". (diques para cocer el esparto).
Comer y dormir: Amplia oferta en Águilas.
Mapas: hoja número 997 del Servicio Geográfico del Ejército.
Los amantes del senderismo pueden encontrar en la zona otros recorridos perfectamente delimitados como la subida a Cabo Cope, la subida al Castillo de San Juan o el trayecto isla del Fraile-playa Amarilla, de indudable interés para los aficionados a la práctica de esta actividad.